Triumph Daytona 675
Triple
La moto objeto de nuestra prueba de esta
semana es una mezcla entre una supersport y la
mentalidad de la casa inglesa Triumph, que ha
desembocado en la mejor supersport de todos los tiempos.
Y esto no lo digo yo sino todo aquel que la haya probado
y que también haya tenido el placer de conducir otras
supersport.

Triumph hasta hace bien poco era más
conocida por sus motos clásicas que por motos
deportivas, pero la verdad es que cuando se pusieron
fueron serios y sacaron buenos productos y a copio de
experiencia y buen hacer ha salido la Daytona 675
Triple. Como su nombre indica es una moto con motor de
675 cm3 y tres cilindros con 125 cv. y una curva de
potencia llena en todo su recorrido. La fama que tienen
los motores tricilindricos es que poseen las ventajas de
un Tetracilindrico pero también las de los
bicilindricos. La verdad es que nadie lo ha probado pero
en este caso es verdad, la Daytona tiene muy buenos
bajos, potencia en alta y además no vibra, casi
perfecta. El funcionamiento del motor parece eléctrico
con patada a cualquier régimen, eso si no tiene el
silencio de funcionamiento de los motores eléctricos
sino que ruge como una Ducati, metálico y escandaloso,
me encanta!!!.

Cuando ves la moto lo primero que sorprende
es lo compacta y bonita que es, montados vemos que se
llega bien con los pies al suelo y que el asiento, aún
siendo duro no es una tabla, delante nuestro tenemos uno
de los mejores cuadros de relojes de la categoría, muy
completo y fácil de leer, el único problema es que está
lejos para accionar los botones del ordenador o los
parciales. Llegados a este punto toca meter la llave y
encender el motor, lo hacemos y despertamos a la bestia,
un primer rugido, nos indica de qué tipo de aparato
llevamos entre las piernas, luego se estabiliza en un
ralentí muy estable y sin atisbo de vibraciones. Ponemos
primera y aceleramos un poquito, responde
instantáneamente, pero sin sobresaltos, tiene un
acelerador muy dosificable, también ayuda una primera
larga, que tanto permite aceleraciones fulgurantes como
hacer las ineludibles colas en ciudad. Cuando por fin
salimos de la ciudad nos acercamos a una carretera de
curvas, para probar la agilidad de la Daytona. Empezamos
a subir la carretera, al principio aprendiendo la
reacciones de la moto, la capacidad de frenada
(acojonante por cierto) y vamos pasando curvas, de
repente me llevo un susto ya que un personaje con una
Ducati Multistrada me pasa como si fuera a apagar un
fuego y me digo vamos a ver si podemos seguir a este
señor,…. Seguirlo, por supuesto y devolverle la pasada
también y eso sin despeinarme, la moto corre, frena,
acelera y toma curvas como si nada, la superioridad de
la triumph es asombrosa, suficiente para que cuando me
paro en un semáforo después de la carretera, el
humillado poseedor de la Ducati, pare a mi lado y me
diga "vaya pepino la nueva Triumph". La verdad es que
estaba en lo cierto.

Uno de los detalles que ayudan en gran
parte a la eficacia del conjunto es el cambio, preciso
como pocos y con un display que te informa de la marcha
insertada.Un detalle común a todas las supersport es el
poco cariño que le tienen al pasajero, más bien podría
parecer que están pensadas para llevarse en solitario,
ya que el asiento es alto, incomodo y sin agarraderas y
en este caso además tiene el tubo de escape debajo del
culo, vaya suplicio.El comportamiento en autopista es
estable y rápido, eso si el viento lateral puede darnos
algún que otro susto si no vamos con cuidado, ya que
esta moto pesa poco y tiene bastante superficie lateral
con lo que el viento te la mueve.

No me extraña que nuestros compañeros de la
prensa escrita la eligieran la mejor moto de Supersport,
creo que sólo la Kawasaki puede seguirla en trazados con
curvas, pero la verdad es que el conjunto es impecable,
parece que lo del tricilindrico será verdad…
No creo que sea un tema importante pero
durante nuestra prueba la moto gastó entre 7 y 8
litros.