Triumph Bonneville 800

A la hora de arrancar la Bonneville, nos recuerda que su clasicismo va más allá de un look retro. No en vano, la cerradura del cláusor para bloquear la Triumph es distinta a la del contacto. Resultado: primero hay que insertar una llave y, a continuación, la otra. Una solución muy clásica... pero muy incómoda.
Ya en marcha, las primeras impresiones son muy buenas. La Bonneville sorprende agradablemente por su compacidad y la baja altura de su asiento. Las estrechas formas de su depósito permiten cerrar bien las rodillas, el manillar alto facilita las maniobras, y tanto la suavidad proverbial del motor bicilíndrico como el tacto de mantequilla del embrague y de la caja de cambios, hacen corto cualquier trayecto.
Por supuesto, la protección aerodinámica es nula y, por eso, cuando no haya más remedio que coger una autopista, se sentirá como Marlon Brando en El salvaje: viento en el pecho y cazadora flaneando por las turbulencias. Las medias que consiga en vías rápidas no dependerán del motor (el bicilíndrico de 61caballos supera los 180 por hora) sino de la resistencia de tu cuello. De ahí que si sueña con una Bonneville, lo mejor será que concentres tus esfuerzos en alguna carretera comarcal. En este ambiente, la moto dará lo mejor de sí gracias a la progresividad del propulsor, una postura perfecta y una estabilidad fuera de duda.
Eso sí: esta Triumph no es una supermotard, por lo que conviene conducir fino. Hay que tener en cuenta que su único disco delantero, si bien cumple su cometido, no va muy sobrado. Además, apretar el motor (muy frío: siempre reclama estárter) no tiene sentido porque, a 7.500 revoluciones por minuto corta de forma abrupta el encendido.
Esta mecánica, por otro lado, roza la perfección en ciudad: apenas hace ruido y su progresividad es ejemplar. Si a ello sumamos que el conjunto goza de una estrechez notable y que el centro de gravedad es muy bajo (sus 205 kilos apenas se notan) podemos concluir afirmando que la Bonneville se postula como una de las motos gordas más aptas para ciudad. ¡Y es tan bonita...!
Ficha técnica
MOTOR: Bicilíndrico de cuatro tiempos refrigerado por aire. CILINDRADA: 790 centímetros cúbicos. POTENCIA: 61 caballos. CAMBIO: Cinco marchas. VELOCIDAD: 185 kilómetros por hora. CONSUMO MIXTO: 7 litros cada 100 kilómetros. PRECIO 8.900 euros
Valoración
VIRTUDES: Estética, comodidad para el conductor y el pasajero. DEFECTOS: Escasa protección aerodinámica, dos llaves (contacto y bloqueo) y frenada justa.